Fiebre Aftosa

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ESTATUS SANITARIO

Zonas según la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE)

La Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) es el organismo internacional encargado de reconocer el estado sanitario de un país o zona con respecto a la Fiebre Aftosa.

La República Argentina, por la labor realizada con la aplicación de las estrategias definidas en el Plan Nacional de Erradicación, que llevaron a la superación de la epidemia 2000-2001, y a las medidas que controlaron las posteriores reintroducciones, ha logrado el reconocimiento de la OIE en las siguientes zonas libres de Fiebre Aftosa que en conjunto ocupan todo el territorio nacional:

  • Zona libre sin vacunación PATAGONIA -del Río Negro hacia el Sur- Aprobada por la OIE en el año 2002 y que fuera ampliada en el año 2007 (incorporando del paralelo 42 hasta el río Negro, zona denominada Patagonia Norte B). Esta condición se mantiene y por lo tanto se ratifica todos los años ante la OIE, con la actualización anual de los resultados de la vigilancia epidemiológica.
  • Zona libre sin vacunación: PATAGONIA NORTE A. Estatus otorgado en la 82º Asamblea General de la OIE, mayo de 2014. Zona comprendida mayoritariamente entre los Ríos Colorado y Negro (ver mapa).
  • Zona libre sin vacunación VALLES DE CALINGASTA. Pequeña zona de altos valles andinos de pastoreo en la provincia de San Juan, aprobada en la Sesión General de la OIE, en mayo de 2013.
  • Zona libre con vacunación CENTRO NORTE. Desde los ríos Barrancas y Colorado hacia el norte, reconocimiento obtenido en el año 2003, y que luego de ser suspendido en dos ocasiones se restituyó finalmente el estatus en el año 2007. Esta condición se mantiene hasta la actualidad y se ratifica todos los años ante la OIE, con la actualización anual de los resultados de la vigilancia epidemiológica.
  • Zona libre con vacunación CORDON FRONTERIZO. Perteneció siempre a la zona CENTRO-NORTE pero cuando a ésta se le restituyó la condición de libre en el año 2007, el cordón quedó excluido de ese reconocimiento por un acuerdo establecido entre la OIE y los países del Comité Veterinario Permanente del Cono Sur (CVP), que incluía también áreas fronterizas de países limítrofes, denominada en ese momento como Zona de Alta Vigilancia (ZAV). Ocupa una franja de alrededor de 25 km de ancho a lo largo de la frontera. Por cuestiones operativas se divide en Frontera Norte A (Salta, Formosa y Chaco) y Frontera Norte B (Corrientes y Misiones). Se le restituyó la condición de libre de fiebre aftosa con vacunación, como una zona diferente de la zona CENTRO NORTE, el 4 de febrero de 2011.

  

 

 

Regionalización según la Unión Europea (UE)

La Unión Europea realiza una regionalización del territorio de acuerdo a su situación sanitaria respecto a la fiebre aftosa, según se vayan incorporando zonas a determinado estatus (por lo cual, dos zonas pueden tener la misma categoría de regionalización pero distinto código, sólo por una cuestión de fecha de reconocimiento del estatus sanitario con respecto a FA) y también de acuerdo a los resultados de las auditorías que periódicamente realiza para verificar las garantías dadas por el Senasa sobre los procesos de certificación. La regionalización es realizada por esta comunidad de países a los fines de establecer condiciones de certificación para la importación de animales y productos.
La norma comunitaria que establece la regionalización por fiebre aftosa para el comercio de carne con hueso y animales de las especies bovina, ovina, caprina, porcina y cérvidos, es la siguiente:

Decisión 79/542/CEE y sus modificatorias: confecciona una lista de terceros países o partes de terceros países, y se establecen las condiciones de certificación veterinaria, sanitaria y zoosanitaria, para la importación a la Comunidad de determinados animales vivos y de su carne fresca. La instancia de aprobación dentro de la Unión Europea es el Comité Permanente de la Cadena Alimentaria y Sanidad Animal de la Unión Europea (UE‐ hoy formada por 28 países), quien adopta las decisiones sobre la base de los informes de las misiones de inspección de la Oficina Veterinaria y Alimentos (FVO por su sigla en inglés).

 

Breve historia de la erradicación

Por el suelo, clima, densidad ganadera, dinámica de movimientos y demás propiedades de la estructura productiva, en la Argentina se pueden diferenciar varios ecosistemas con relación a la fiebre aftosa. El agrupamiento en dos grandes zonas sirvió de fundamento para implementar la estrategia de control y aplicación:

• Una zona de producción bovina de alta concentración y movilidad, que comprende el norte, centro y este del territorio (que respondía a la característica de zona endémica cuando se hallaba presente la enfermedad); y

• Una zona al sur del Río Negro, de muy baja producción bovina, con un relieve de meseta árida de grandes extensiones, con muy baja tasa de contacto, más propicia a la producción ovina para lana, poca y dispersa población humana, que fue caracterizada como Ecosistema Naturalmente Libre.

Dentro de estos dos ecosistemas hay, a su vez, variaciones en las características geográfico‐productivas que favorecieron o impidieron la presentación de la enfermedad. De allí que dentro de las dos regiones mencionadas se mantengan estrategias diferenciadas para la vigilancia y el control.

En la región Endémica (norte, centro y este), en la década del ’50 se realizaron pruebas piloto para desarrollar programas de vacunación obligatoria con vacuna hidroxisaponinada. Esa modalidad de plan local de control, a partir de los años 60 se extiende a todo el territorio. Pero realmente se concreta una campaña efectiva en el año 1990, con la aplicación de un nuevo Plan de erradicación que permitió cortar la circulación viral utilizando la vacunación de todos los bovinos con vacuna oleosa de alta inmunidad. A partir de este plan se logra progresar hacia una condición que se juzgó suficiente para interrumpir la vacunación y obtener en el año 2000 el reconocimiento de la OIE de “País libre de fiebre aftosa sin vacunación”.

Sin embargo, al suspenderse la vacunación se abandonó una de las estrategias más indicadas para cortar la circulación viral, la cual es establecer una población con inmunidad sólida y persistente. Además, no se tuvo en cuenta la situación regional y las fronteras complejas en el norte del país que no podrían actuar como barrera suficiente para una posible introducción.

Por este motivo, a fines del año 2000‐principio del 2001 (distribución de focos durante la Epidemia 2000‐2001), ocurre el reingreso de la enfermedad con características epidémicas que hizo necesario el diseño e implementación de un nuevo Plan de erradicación. Este plan se formuló y comenzó a aplicarse en el año 2001 con la inclusión de las siguientes estrategias:

• Regionalización para la aplicación de estrategias

• Vacunación sistemática, obligatoria y universal de los bovinos.

• Vacuna de alta calidad.

• Control del mantenimiento de la cadena de frío de la vacuna.

• Control de movimientos.

• Sistema eficaz de identificación de los bovinos.

• Vigilancia epidemiológica: atención de denuncias, muestreos serológicos.

• Participación activa de los productores como parte ejecutora de las políticas delineadas a nivel nacional por el Senasa.

Como el territorio ubicado al Sur del Paralelo 42º se mantuvo indemne durante la epidemia, confirmando que las condiciones naturales así como el patrón de movimientos no permiten la difusión ni el mantenimiento de la enfermedad, se la delimita y resguarda con la implementación de una importante barrera sanitaria, una zona de vigilancia, la Patagonia Norte B (sin vacunación) y una zona “buffer”, la Patagonia Norte A, con vacunación. Las denominaciones de zona de vigilancia y zona buffer son según la definición del Código Terrestre vigente en el año 2002. Fue solicitado el reconocimiento de la OIE como Zona libre sin vacunación, condición que reconoce ese organismo en mayo del año 2002.

El plan ejecutado resulta exitoso con respecto a la interrupción de la circulación viral para la población bovina, y es por ello que se solicita a la OIE el reconocimiento de “Zona libre de fiebre aftosa que practica la vacunación” al territorio ubicado al norte del paralelo 42º. La OIE reconoce el estatus solicitado en el año 2003.

En agosto de ese mismo año, ocurre la presencia de un único foco en la localidad de Tartagal, provincia de Salta, que afectó a un establecimiento ubicado a 40 Km de la frontera, asociado cronológicamente con la presencia de manifestaciones clínicas de la enfermedad en Paraguay (Pozo Hondo, Departamento Boquerón Julio/2003) y Bolivia (Chuquisaca, La Paz, Potosí, Tarija, julio/2003).

El estatus de Zona libre que practica la vacunación, que fue suspendido por el evento de agosto del 2003, se recuperó el 18 de enero de 2005.

Algunos eventos sanitarios que se venían sucediendo en los países limítrofes del cono sur de América motivaron la evaluación de la situación sanitaria regional y como consecuencia del análisis se llevó a cabo la planificación de una estrategia de prevención para ser llevada entre los servicios de Paraguay, Bolivia, Brasil y Argentina con la Coordinación del Centro Panamericano de Fiebre Aftosa/OPS‐Cuenca del Plata.

Argentina, que ya tenía declarado el alerta sanitario fronterizo y luego la emergencia sanitaria, por el foco declarado en la provincia de Salta, instrumenta medidas tendientes a evitar la introducción de la enfermedad en el territorio nacional, con la delimitación de un “Cordón fronterizo” en el año 2004, de 25 Km de ancho contra las fronteras de Bolivia y Paraguay que comprende territorios de las provincias de Salta y Formosa, y que luego se extiende a similar territorio de las provincias de Corrientes y Misiones.

En este territorio se realizó una vacunación de emergencia, en la que se vacunaron y revacunaron, con 30 días de intervalo, todos los animales de las especies susceptibles y se los identificaron con caravana oficial. Simultáneamente, se realizó un muestreo serológico para detectar la presencia de infección/circulación viral por el virus de la fiebre aftosa, cuyo resultado fue negativo.

Estas medidas conformaron un conjunto de prácticas que se implementaron con un marco legal, a los fines de sostener una estrategia que evitara la introducción de la enfermedad desde zonas de países vecinos.

En octubre de ese mismo año se recibieron notificaciones de la presencia de focos de fiebre aftosa en la República Federativa del Brasil, inicialmente en el estado de Mato Grosso do Sul, extendiéndose luego la notificación de focos al estado de Paraná. Estos hechos motivaron una nueva declaración de alerta sanitario en octubre de 2005.

En febrero de 2006 se registran dos focos en el Departamento San Luis del Palmar de la provincia de Corrientes. Se declara la emergencia sanitaria y se realizan todas las actividades para el control y erradicación. Se cierra el evento en marzo de ese año. (Mapa de últimos focos por provincia)

En mayo de 2007 la Asamblea general de la OIE aprueba la restitución de la condición de la Zona libre de FA con vacunación, con excepción de una  zona definida como de alta vigilancia, de aproximadamente 15 km de ancho contra la frontera con Bolivia y Paraguay. A esta zona se la llama Centro Norte.

En el año 2007, también se solicita la ampliación de la zona libre de fiebre aftosa sin vacunación, incorporando la Patagonia Norte B. La OIE acepta la ampliación, otorgando a la Patagonia Sur más la Patagonia Norte B el estatus de Zona libre de FA sin vacunación, que pasa a denominarse Patagonia.

En febrero de 2011 la OIE declara Zona libre de FA que practica la vacunación a la zona de alta vigilancia denominada Cordón Fronterizo como reconocimiento del estatus mantenido en esa zona por las medidas aplicadas desde su creación, y la vigilancia llevada a cabo anualmente que permite concluir que no hay circulación viral.

También se reconoce el estatus de Zona libre de FA sin vacunación a la pequeña zona de altos valles andinos, denominada Valles de Calingasta, de la provincia San Juan.

En mayo de 2014, la asamblea 82º de la OIE otorga la condición de Zona libre de FA sin vacunación al área comprendida entre los ríos Colorado y Negro, zona denominada Patagonia Norte A.

El estatus sanitario de las 5 zonas (Mapa del Status sanitario actual) se ratifica todos los años desde que es obligatorio dicho trámite por la OIE (Código Terrestre, 2007). Se fundamenta la ratificación con los resultados de la vigilancia epidemiológica, que con la aplicación de muestreos serológicos y atención de denuncias y sospechas demuestra que se mantiene la condición sanitaria de libre de fiebre aftosa en las distintas zonas del país.

 

VACUNACIÓN 

Diferentes estrategias

El Plan Nacional de Erradicación tiene como una de sus principales estrategias la vacunación obligatoria de todos los bovinos/bubalinos en una zona denominada Centro Norte, que la OIE ha reconocido como libre de fiebre aftosa con vacunación.

Las características de la estrategia son:

  • Sólo se aplica en bovinos/bubalinos.
  • Se utiliza vacuna autorizada por el Senasa. Es vacuna oleosa, tetravalente, inactivada con etilenimina binaria (BEI), formulada con adyuvante oleoso y saponina (larga inmunidad); contiene las cepas O1 Campos, A24 Cruzeiro, A Argentina 2001, C3 Indaial; se utilizan dosis de 2 ml, y son elaboradas por laboratorios privados nacionales.
  • La responsabilidad de la aplicación está delegada en Entes Sanitarios Locales (ESL). Distribuidos en todo el país hay 310 de estas entidades sin fines de lucro que están conformadas por representantes de las asociaciones de los ganaderos, que cuentan con la asistencia técnica de instituciones sanitarias nacionales y provinciales (incluyendo a veterinarios locales del Senasa y también veterinarios de la actividad privada).
  • Para el momento de la aplicación de la vacuna se considera la categoría etaria de los animales, de manera que los animales menores (en general, todas las categorías menos vacas y toros) reciben dos dosis anuales en dos campañas que se definen a nivel local. Y los animales mayores, reciben una dosis anual en una de las dos campañas. Cada distrito desarrolla su propio Plan local de vacunación, conforme a la estrategia general establecida por el Senasa. El plan debe tener consenso en los niveles provincial (Comisiones provinciales de sanidad animal - Coprosas), y nacional (Comisión Nacional de Lucha contra la Fiebre Animal- Conalfa) para su aprobación.
  • Dentro de la zona con vacunación, cuando se diseñó el componente de la vacunación como una estrategia del Plan de Erradicación, se consideró la variedad de ecosistemas, las características productivas de cada pequeña región y los circuitos comerciales. Es por ello que coexisten distintas modalidades de aplicación de la vacuna, mediante las cuales se aplican anualmente en una o dos campañas, cerca de 80 millones de dosis.

Modalidades de aplicación:

  • La mayor parte del territorio de la Zona libre con vacunación tiene dos campañas de vacunación sistemática de bovinos/bubalinos por año. Inicialmente se han realizado en esa vasta zona la vacunación de todas las categorías de bovinos/bubalinos. En el año 2010 se consideró que se había adquirido una sólida inmunización de la población por haber transcurrido 19 campañas de vacunación sistemática, por lo que se cambió la estrategia. Según esta nueva modalidad, se ejecuta una campaña anual de todas las categorías etarias (por edad) y una campaña anual en la que se exceptúan las vacas y toros. Es decir que los menores son vacunados dos veces al año mientras que los mayores sólo un vez.
  • En unas pequeñas regiones de características productivas muy especiales se establece una vacunación anual de todas las categorías y en la siguiente campaña se vacunan sólo los establecimientos o predios calificados como de riesgo según criterios de cantidad de animales, movimientos, etc.; o se realiza sólo una campaña anual de vacunación de todas las categorías.
  • En la zona del Noroeste, de escasa población ganadera por las condiciones de relieve y clima que son más propicios para emprendimientos agrícolas, no se realizan vacunaciones sistemáticas.

La totalidad de las series de vacunas producidas en el país son controladas por la Coordinación General de Laboratorio Animal dependiente de la Dirección de Laboratorios y Control Técnico (Dilacot) del Senasa, acorde a las recomendaciones del Manual de Pruebas Diagnósticas y Vacunas para Animales Terrestres de la OIE (Capítulo 2.1.10). El laboratorio del Senasa es laboratorio de referencia de OIE para fiebre aftosa y está acreditado por el Organismo Argentino de Acreditación (OAA) bajo la norma ISO 17.025.

La República Argentina cuenta con dos laboratorios habilitados para elaborar vacunas antiaftosa con capacidad de producción suficiente para atender la demanda de vacunas de todo el país.
Cada ente sanitario local, bajo la supervisión de un veterinario del Senasa, maneja la provisión de vacunas a nivel local, el mantenimiento de la cadena de frío y la implementación y registro del proceso de vacunación, con gastos cubiertos por los productores.

Con el objetivo de lograr un alto porcentaje de animales vacunados y que ello sea compatible con un adecuado nivel de inmunidad poblacional del rodeo bovino y bubalino a nivel local, el veterinario oficial es el responsable del plan de vacunación y supervisa todo el desarrollo y ejecución de las campañas y sus registros.

La Dirección de Epidemiología y Análisis de Riesgo, junto con el Programa de Fiebre Aftosa, por medio del “Sistema de Integrado de Gestión de Sanidad Animal”, evalúa los planes locales y los entes sanitarios locales, a fin de conocer su desempeño, y si corresponde, implementar acciones correctivas.

Datos de las campañas de vacunación antiaftosa

Cantidad de bovinos vacunados por provincia y categoria- 2002-2017 actualizado al 13/10/2017

Primera campaña 2017
Primera campaña 2016
Primera campaña 2015
Primera campaña 2014
Primera campaña 2013
Primera campaña 2012
Primera campaña 2011
Primera campaña 2010
Primera campaña 2009
Primera campaña 2008
Primera campaña 2007
Primera campaña 2006
Primera campaña 2005
Primera campaña 2004
Primera campaña 2003

Segunda campaña 2016
Segunda campaña 2015
Segunda campaña 2014
Segunda campaña 2013
Segunda campaña 2012
Segunda campaña 2011
Segunda campaña 2010
Segunda campaña 2009
Segunda campaña 2008
Segunda campaña 2007
Segunda campaña 2006
Segunda campaña 2005
Segunda campaña 2004
Segunda campaña 2003
Segunda campaña 2002

Cantidad de bovinos vacunados por departamento y categoria- 2002-2017 actualizado al 13/10/2017

Primera campaña 2017
Primera campaña 2016
Primera campaña 2015                        
Primera campaña 2014                     
Primera campaña 2013                       
Primera campaña 2012                           
Primera campaña 2011                       
Primera campaña 2010                
Primera campaña 2009                       
Primera campaña 2008                       
Primera campaña 2007                       
Primera campaña 2006                       
Primera campaña 2005                 
Primera campaña 2004                 
Primera campaña 2003

Segunda campaña 2016
Segunda campaña 2015
Segunda campaña 2014
Segunda campaña 2013
Segunda campaña 2012
Segunda campaña 2011
Segunda campaña 2010
Segunda campaña 2009
Segunda campaña 2008
Segunda campaña 2007
Segunda campaña 2006
Segunda campaña 2005
Segunda campaña 2004
Segunda campaña 2003
Segunda campaña 2002

Calendario de vacunación

 

ANÁLISIS DE RIESGO

Introducción de Fiebre Aftosa a la Patagonia a través de asado con hueso bovino proveniente de la zona libre con vacunación

La República Argentina posee el estatus de libre de Fiebre Aftosa, otorgado por la Organización Mundial de la Sanidad Animal (OIE) con dos zonas diferenciadas según la aplicación o no de la vacunación (zona libre con vacunación y zona libre sin vacunación). Este trabajo busca estimar cuantitativamente, a través de la metodología del análisis de riesgo, cuál es el riesgo de ingreso del virus de la Fiebre Aftosa a la zona libre sin vacunación a través de plancha de asado proveniente de la zona libre de Fiebre Aftosa con vacunación. Se contempla en el mismo el riesgo relacionado al comercio legal, en el caso de que este fuese permitido, y al comercio ilegal.

Para evaluar el riesgo, se considera que el período durante el cual existiría el peligro sería mientras un supuesto foco de Fiebre Aftosa ocurriera en la zona libre con vacunación, hasta el momento de la detección por la autoridad sanitaria ya que posteriormente a la detección, todos los movimientos de subproductos entre ambas zonas sería suspendido.

Los parámetros evaluados en este estudio son, según el supuesto de que ha ocurrido un caso de Fiebre Aftosa, la probable prevalencia interpredio e intrapredio. Luego, la posibilidad de que un animal enfermo sea enviado a faena sin ser detectado ni en la inspección ante mortem ni en la post mortem y, por último, que el virus sobreviva en la médula ósea de la plancha de asado. También se evalúan distintos escenarios posibles en lo que respecta al volumen de movimientos que podría existir de permitirse el comercio legal y cuál es el riesgo relativo relacionado al comercio ilegal de este producto.

Los resultados muestran que con un volumen de carne con hueso ingresada a la zona sin vacunación igual al volumen que ingresa actualmente de carne deshuesada, el riesgo es insignificante; en 1 de cada 580 reocurrencias de Fiebre Aftosa es probable que llegará a la zona sin vacunación carne de al menos una res infectada con virus de Fiebre Aftosa. El riesgo de ingreso por comercio ilegal sería aún más bajo, pero debido al poco volumen que ingresaría por esta vía. Sin embargo, el riesgo relativo del comercio ilegal comparado con el comercio legal es 6,9 veces mayor, debido a la falta de controles y seguimiento del mismo.

En conclusión, es posible asumir que el riesgo de ingreso del virus de la Fiebre Aftosa a la zona libre sin vacunación a través de plancha de asado proveniente de la zona libre de Fiebre Aftosa con vacunación es insignificante y que, de permitirse el comercio legal de este producto, se disminuiría sensiblemente el riesgo de ingreso a través del comercio ilegal.

Asimismo, si bien el presente estudio no considera el riesgo de exposición de la población susceptible, si el virus de la FA llegara a ingresar en la zona sin vacunación, debido a las características del asado y a las costumbres de consumo, el riesgo sería sensiblemente menor al riesgo ya insignificante de ingreso del virus.

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